Eleva tu mesa de Pascua o tu pausa de la tarde con estos sencillos panecillos de Pascua. La buena comida merece Lurpak®, y con esta receta fácil obtienes panecillos suaves, esponjosos y mantecados, con una cruz brillante en la parte superior y un glaseado de sirope dorado para terminar.
Panecillos de Pascua
Eleva tu mesa de Pascua o tu pausa de la tarde con estos sencillos panecillos de Pascua. La buena comida merece Lurpak®, y con esta receta fácil obtienes panecillos suaves, esponjosos y mantecados, con una cruz brillante en la parte superior y un glaseado de sirope dorado para terminar.
Eleva tu mesa de Pascua o tu pausa de la tarde con estos sencillos panecillos de Pascua. La buena comida merece Lurpak®, y con esta receta fácil obtienes panecillos suaves, esponjosos y mantecados, con una cruz brillante en la parte superior y un glaseado de sirope dorado para terminar.
Método
En un cazo pequeño, calienta la leche, la mantequilla, la ralladura de naranja, los clavos, el cardamomo molido y la rama de canela a fuego medio hasta que la mantequilla se derrita. Retira del fuego y deja infusionar durante al menos 30 minutos.
En un bol grande, mezcla la harina, las especias, la fruta confitada, las pasas, el azúcar, la sal y la levadura seca.
Retira la rama de canela y los clavos de la mezcla de leche.
Recalienta suavemente la leche infusionada a fuego bajo hasta que alcance 35–38 °C. Vierte la mitad de la leche tibia y el huevo batido sobre los ingredientes secos y mezcla con las manos.
Añade gradualmente el resto de la leche hasta obtener una masa suave y moldeable. Si la masa está seca, añade un poco de leche o agua. La masa debe estar ligeramente pegajosa, no seca.
Si la masa se pega a las manos al amasarla, engrásate ligeramente las manos con aceite en lugar de añadir más harina. Esto ayuda a mantener la textura adecuada sin resecar la masa.
Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante 8–10 minutos hasta que esté sedosa y elástica.
Para un sabor más rico, usa mantequilla para engrasar el bol del primer levado. Evita que se pegue y añade un extra de sabor mantecado a la masa mientras sube.
Forma una bola con la masa y colócala en un bol ligeramente engrasado. Cubre con film transparente o un paño húmedo y deja reposar en un lugar cálido durante hora y media, o hasta que la masa haya doblado su tamaño.
Vuelve a poner la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y amasa un par de minutos hasta que esté suave y elástica. Divide la masa en 12 piezas de igual tamaño, forma una bola con cada una y colócalas en una bandeja de horno forrada con papel, cerca unas de otras pero sin tocarse.
Aplana suavemente cada bola con la palma de la mano, luego cubre con film transparente o un paño húmedo y deja levar otros 45 minutos en un lugar cálido, o hasta que los panecillos hayan subido y se toquen entre sí.
Precalienta el horno a 220 °C / 200 °C con ventilador / nivel 7 de gas.
Mezcla el agua, la harina y el azúcar hasta formar una pasta, luego pásala a una manga pastelera.
Dibuja cruces sobre los panecillos y hornéalos durante 20 minutos hasta que estén dorados.
Derrite el sirope dorado en un cazo pequeño y pincélalo sobre los panecillos calientes. Sírvelos inmediatamente.
Sirve siempre tus panecillos de Pascua con una generosa capa de mantequilla. La mantequilla se derrite sobre la masa, realza las especias y aporta un sabor rico y satisfactorio a cada bocado.