Hay muchas maneras de hacer un risotto perfecto y la única manera de averiguar qué te funciona mejor es probando a hacerlo. El consejo más importante es comprar arroz risotto de buena calidad, como arborio, vialone nano o carnaroli, en lugar de simplemente usar el arroz blanco estándar de tu armario. Otro consejo es recordar reducir el vino blanco hasta que ya no puedas oler el alcohol de la cacerola; es importante para hacer un risotto bien equilibrado y sabroso. A algunas personas les gusta añadir la mayor parte del caldo a la vez y luego añadir gradualmente el resto, sin embargo, creemos que incorporarlo poco a poco es la mejor opción. Prueba ambas opciones y descubre cuál es la que te gusta más. No olvides terminar el plato con queso rallado antes de servirlo.
El risotto es un plato clásico. Es un plato cremoso y copioso que te transporta inmediatamente al sur de Europa gracias a sus deliciosos sabores y su textura. Por lo general, el risotto lleva cebolla, ajo, vino blanco y caldo, pero no es necesario ser un chef profesional para añadir tu propio toque con, por ejemplo, hierbas, carne, mariscos o verduras. Pruébalo: añade ingredientes sin dejar de remover. ¡Quizá descubras que te encanta preparar risotto!
Risotto de setas
El risotto es un plato clásico. Es un plato cremoso y copioso que te transporta inmediatamente al sur de Europa gracias a sus deliciosos sabores y su textura. Por lo general, el risotto lleva cebolla, ajo, vino blanco y caldo, pero no es necesario ser un chef profesional para añadir tu propio toque con, por ejemplo, hierbas, carne, mariscos o verduras. Pruébalo: añade ingredientes sin dejar de remover. ¡Quizá descubras que te encanta preparar risotto!
El risotto es un plato clásico. Es un plato cremoso y copioso que te transporta inmediatamente al sur de Europa gracias a sus deliciosos sabores y su textura. Por lo general, el risotto lleva cebolla, ajo, vino blanco y caldo, pero no es necesario ser un chef profesional para añadir tu propio toque con, por ejemplo, hierbas, carne, mariscos o verduras. Pruébalo: añade ingredientes sin dejar de remover. ¡Quizá descubras que te encanta preparar risotto!
Método
Limpia las setas con un cepillo seco o un cuchillo pequeño, no los enjuagues con agua, ya que se empapan fácilmente.
Funde la mitad de la mantequilla Lurpak® en una sartén y añade la cebolla o las chalotas y el ajo. Cocínalos a fuego lento durante unos minutos, añade el arroz y remuévelo hasta que sea transparente, incorpora el vino blanco y déjelo hervir a fuego lento durante 2 o 3 minutos.
Mientras tanto, en una cacerola aparte, calienta el caldo hasta que hierva y, luego, bájalo a fuego lento. Añade el caldo caliente gradualmente: un cucharón sin dejar de remover hasta que el caldo se haya absorbido por completo antes de añadir otro cucharón, etc. El arroz tarda entre 15 y 18 minutos en estar al dente, es decir al punto, y con una textura cremosa, que indicará que está listo.
Mientras remueves el risotto, en otra sartén fríe las setas con 1 cda. de mantequilla durante unos minutos, sazónalas al gusto con sal y pimienta.
Termina el risotto, añade la mantequilla restante con el queso parmesano, sazona al gusto con sal y pimienta y deja reposar el risotto con la tapa puesta durante 1 minuto para la mantecatura, como la llaman los italianos.
Sirve el risotto con setas por encima, espolvorea con perejil y sírvelo con queso parmesano a un lado.